
El pasado domingo, unos amigos bloggeros recorrimos una ruta arqueológica por el sureste de la isla. Jose Coyote (El rutero mayor del reino) fue con su cámara, ambos son inseparables y tomó unas fotos del paisaje espectaculares. Disfrutamos de la compañía de Emejota de K-Kao-Shima (mi asesor musical) que nos obsequió con deliciosos bollos caseros y buen vino, como bien explica Jose Coyote en su Blog.
En principio no teníamos claro cual sería nuestro destino, simplemente nos dejamos llevar y esta improvisación nos condujo en primer lugar a Cuatro puertas. El enclave es interesantísimo con unas vistas privilegiadas de la costa y de la cumbre.
Tomamos la carretera hacia Tirajana y no nos pudimos resistir, a pesar del hambre, a pasear por las empedradas calles del casco antiguo de Agüimes, tan bien cuidadas. Qué agradable fue sentarse bajo la sombra de los árboles de la plaza del Rosario junto a la iglesia de San Sebastián.
Avanzamos hacia la fortaleza de Ansite por una sinuosa carretera que cruza montañas de gran interés geológico. En sus cortes se distinguen con claridad diferentes colores que indican las distintas erupciones volcánicas y accidentes geológicos que se han producido, narrando silenciosamente la historia de la zona.
Con los estómagos rugiendo llegamos hasta la Fortaleza de Ansite. Desde donde saqué la modesta foto que he puesto como cabecera de este post. Allí comimos, charlamos y nos embriagamos, no sé si por el vino o por contemplar tanta belleza. Pero el día aún nos tenía un regalo, un atardecer en el mirador de la presa de Sorrueda.

