sábado, 12 de julio de 2008

Ganar o perder



Un mundo diferente es posible, solo necesitamos ponernos deacuerdo para conseguir que el juego de la vida de como resultado "La suma no cero"

6 comentarios:

emejota dijo...

Bueno... por fin he podido ver el video.

Juegos. El Juego.

Esta claro que los humanos somos jugadores. Tenemos incrustado en nuestros genes esta faceta. Es parte de nosotros, de nuestras vidas. Sin el juego -como les ocurre a otras especies de mamiferos- no seriamos capaces de aprender, de socializar.

No voy a entrar en los juegos de azar, que tambien nos gustan. A unos mas que a otros. Hasta el punto de poder llegar a convertirse en un problemon...

Ganadores y perdedores. Parece que ese seria el fin de todo juego. Pero creo que no tiene porque ser asi. Podemos ganar, sin intentar perjudicar a nadie. Que ganes tu, no deberia significar que yo, tu contrincante "lo pierda todo"... Tendria que existir un limite: En nosotros mismos. Conciencia lo podriamos llamar. No querer hacer daño. Al menos, a posta. Y si lo hicieramos, intentar repararlo.

Bien, ¿esto es utopico?, probablemente.

¿Hemos nacido para ganar o para perder?

Pareceria que asi es. La historia esta llena de ganadores y perdedores. Ganar a toda costa. Importando un rabano lo que al otro le ocurra. Si se arruina, si lo pierde todo...
Tenemos muchos ejemplos de esto. Hay mucho tiburon suelto por ahi. Gente sin escrupulos. Dispuestos a lo que sea con tal de salirse con la suya. Y que mas da que por el camino haya bajas... El fin justifica los medios... ¿No es eso?

Bien... como siempre, me parece que me he excedido. O me he quedado corto... Que se yo.

En fin. ¿Jugamos... o no?

Besos.

EsTelaMarinera dijo...

Exacto, es conciencia lo que necesitamos para dar el siguiente paso evolutivo, ser concientes como grupo de que, a la larga, para tener una sociedad más estable, en "nuestros juegos" todas las partes implicadas deben ser ganadoras.

Y no es descabellado, económicamente funcionamos así. Por ejemplo, yo tengo un producto y si tú necesitas mi producto, yo te lo vendo. Yo he incrementado mis ingresos y tu necesidad ha sido cubierta, ambos nos hemos beneficiado. El problema viene cuando te vendo a un precio desorbitado o te estafo de alguna manera. Esto es lo que sucede a pequeña escala, algo cercano que algunos sufrimos directa o indirectamente, dependiendo de lo espabilados que seamos.

A gran escala igualmente nos sentimos engañados o estafados por toda la fanfarria política y diplomática, que con sus juegos de estrategia de suma cero (en plan yo seré el vencedor pese a quien le pese) tienen el planeta hecho un desastre, cada vez más violento. Y es vergonzoso observar los debates en los que solo se oyen descalificaciones y muy pocas soluciones. Haciendo promesas de paz y posando con su mejor sonrisa para las fotos de la reunión que toque, y maquinando su próximo movimiento aunque esté en contra de lo inicialmente prometido.

Candy dijo...

Creo que mas vale tarde que nunca y quiero agradecerte por el comentario que dejaste en el blog que comparto con Jos� Coyote y felicitarte por tu blog , me agrad� lo que escribes, as� que lo visitare con frecuencia.
Un saludo desde M�xico

EsTelaMarinera dijo...

Hola Candy
Gracias por tu visita. Me alegra saber que te gusta el Blog, es una inyección para seguir publicando cosillas. Prometo devolverte la visita.
Un abrazo

José Coyote dijo...

La dualidad clásica, blanco o negro, ganar o perder, sí o no, feliz o triste, rico o pobre, derecha o izquierda... En una sociedad de medio tono, marcada por el gris, resulta que el contraste lo pone la presencia de "ganadores" en una competencia en la que tenemos que ser perdedores para ganar. Parece un rebumbio en un patio de colegio... siempre pierde el portero... Mientras tanto la palabra pierde peso y las formas ganan la partida. Contenido cero, sustancia cero, florituras y majaderías todas las del mundo, así nos gobiernan y así nos dejamos gobernar. La frustración y la inestabilidad hace el resto alienando conciencias. El silencio gana la partida. Pues no, ganemos la partida todos y juguemos la más importante sin cartas marcadas, nuestra propia vida. Abrir los ojos es un ejercicio de madurez.

EsTelaMarinera dijo...

Confío en que podamos con el tiempo dar con la clave para resolver estos entuertos, día a día con nuestro propio comportamiento. Cuando nos toca perder injustamente nos sentimos frustrados, queremos desahogar nuestras frustraciones como sea y somos presa fácil de esa espiral atroz de manipulación.