Tras explorar un poco los alrededores centré mi atención en nuestro ambiente más inmediato, el hogar. ¿Te has parado a pensar alguna vez cómo podías contribuir a respetar el medio ambiente desde casa?
Recuerdo que antes el aceite quemada de los fritos lo solíamos lanzar por el sumidero del fregadero. ¿Dónde si no? Total, un poco de aceite no perjudicará al océano, ni el aceite de mi vecino, ni el disolvente que usé para limpiar las brochas después de pintar la casa…
Y claro, después de freír, la casa se quedaba con mal olor y se usaba un aerosol para perfumar el ambiente.
Ahora me vengo a dar cuenta del impacto de esos actos realizados “desde siempre” que son una amenaza para el equilibrio natural del ecosistema.
Lo ideal sería esperar a que se enfríe el aceite después de haber sido utilizada, introducirla en una garrafa y llevarla a un punto limpio. Otra opción es tirar la garrafa con el aceite en el container de basura orgánica, al menos así no va a parar directamente al agua.
EL AGUA, tan indispensable para vivir y qué poco se respeta…
El agua tiene una gran capacidad de purificación por lo que al considerar esta facilidad de regeneración nos hemos confiado y por mucho tiempo la hemos usado como vertedero, realizando vertidos en ella sin ningún pudor: aceites, disolventes, pesticidas, desechos químicos, metales pesados, residuos radiactivos, etc.
El agua contaminada sufre:
-Alteraciones físicas: olor y sabor, temperatura, radiactividad, espumas…
-Alteraciones químicas: como el ph, la cantidad de oxígeno disuelto en el agua (eutrofización)…
La eutrofización es un fenómeno producido cuando las aguas se enriquecen de nutrientes. Y eso en sí no es que sea malo pues favorece el crecimiento de plantas y otros organismos, pero cuando esos organismos mueren, se pudren y consecuentemente el agua pierde calidad, sufriendo alteraciones biológicas y físicas. Los aceites y grasas procedentes de restos de alimentos o de procesos industriales (automóviles, lubricantes, etc.) son difíciles de metabolizar por las bacterias y flotan formando películas que dañan a los seres vivos.
Las aguas contaminadas pueden estar infectadas de patógenos como bacterias, virus, protozoos y gusanos causantes de enfermedades como:
· Cólera (Bacterias): Diarreas y vómitos intensos. Deshidratación. Frecuentemente es mortal si no se trata adecuadamente
· Tifus (Bacterias): Fiebres. Diarreas y vómitos. Inflamación del bazo y del intestino.
· Disentería (Bacterias): Diarrea. Raramente es mortal en adultos, pero produce la muerte de muchos niños en países poco desarrollados
· Gastroenteritis : Náuseas y vómitos. Dolor en el digestivo
· Hepatitis (Virus): Inflamación del hígado e ictericia. Puede causar daños permanentes en el hígado
· Poliomelitis : Dolores musculares intensos. Debilidad. Temblores. Parálisis. Puede ser mortal
· Disentería amebiana: Diarrea severa, escalofríos y fiebre. Puede ser grave si no se trata
· Esquistosomiasis (Gusanos): Anemia y fatiga continuas.
Confío en que después de haber leído esto, cuando vayas a cambiar el aceite de la freidora o cuando laves las sartenes recuerdes que este tipo de comportamientos puede provocar la prolefiración de todos estos bichitos. Y aunque nos garantizan que el agua que llega a nuestras casas está exenta de ellos hay que recordar que sobretodo ahora en vacaciones tendemos a bañarnos más en playas, presas o embalses, ríos, piscinas… En esa agua se bañarán niños, piensa en ellos considera que con sus juegos acuáticos tragan mucho agua y cuestiónate “¿Tanto me cuesta esperar a que se enfríe el aceite y ponerla en una garrafa?
Recuerdo que antes el aceite quemada de los fritos lo solíamos lanzar por el sumidero del fregadero. ¿Dónde si no? Total, un poco de aceite no perjudicará al océano, ni el aceite de mi vecino, ni el disolvente que usé para limpiar las brochas después de pintar la casa…
Y claro, después de freír, la casa se quedaba con mal olor y se usaba un aerosol para perfumar el ambiente.
Ahora me vengo a dar cuenta del impacto de esos actos realizados “desde siempre” que son una amenaza para el equilibrio natural del ecosistema.
Lo ideal sería esperar a que se enfríe el aceite después de haber sido utilizada, introducirla en una garrafa y llevarla a un punto limpio. Otra opción es tirar la garrafa con el aceite en el container de basura orgánica, al menos así no va a parar directamente al agua.
EL AGUA, tan indispensable para vivir y qué poco se respeta…
El agua tiene una gran capacidad de purificación por lo que al considerar esta facilidad de regeneración nos hemos confiado y por mucho tiempo la hemos usado como vertedero, realizando vertidos en ella sin ningún pudor: aceites, disolventes, pesticidas, desechos químicos, metales pesados, residuos radiactivos, etc.
El agua contaminada sufre:
-Alteraciones físicas: olor y sabor, temperatura, radiactividad, espumas…
-Alteraciones químicas: como el ph, la cantidad de oxígeno disuelto en el agua (eutrofización)…
La eutrofización es un fenómeno producido cuando las aguas se enriquecen de nutrientes. Y eso en sí no es que sea malo pues favorece el crecimiento de plantas y otros organismos, pero cuando esos organismos mueren, se pudren y consecuentemente el agua pierde calidad, sufriendo alteraciones biológicas y físicas. Los aceites y grasas procedentes de restos de alimentos o de procesos industriales (automóviles, lubricantes, etc.) son difíciles de metabolizar por las bacterias y flotan formando películas que dañan a los seres vivos.
Las aguas contaminadas pueden estar infectadas de patógenos como bacterias, virus, protozoos y gusanos causantes de enfermedades como:
· Cólera (Bacterias): Diarreas y vómitos intensos. Deshidratación. Frecuentemente es mortal si no se trata adecuadamente
· Tifus (Bacterias): Fiebres. Diarreas y vómitos. Inflamación del bazo y del intestino.
· Disentería (Bacterias): Diarrea. Raramente es mortal en adultos, pero produce la muerte de muchos niños en países poco desarrollados
· Gastroenteritis : Náuseas y vómitos. Dolor en el digestivo
· Hepatitis (Virus): Inflamación del hígado e ictericia. Puede causar daños permanentes en el hígado
· Poliomelitis : Dolores musculares intensos. Debilidad. Temblores. Parálisis. Puede ser mortal
· Disentería amebiana: Diarrea severa, escalofríos y fiebre. Puede ser grave si no se trata
· Esquistosomiasis (Gusanos): Anemia y fatiga continuas.
Confío en que después de haber leído esto, cuando vayas a cambiar el aceite de la freidora o cuando laves las sartenes recuerdes que este tipo de comportamientos puede provocar la prolefiración de todos estos bichitos. Y aunque nos garantizan que el agua que llega a nuestras casas está exenta de ellos hay que recordar que sobretodo ahora en vacaciones tendemos a bañarnos más en playas, presas o embalses, ríos, piscinas… En esa agua se bañarán niños, piensa en ellos considera que con sus juegos acuáticos tragan mucho agua y cuestiónate “¿Tanto me cuesta esperar a que se enfríe el aceite y ponerla en una garrafa?
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